El argentino más relevante de la historia

ImagenLa noticia más importante para Argentina (de su historia?) ocurrió imprevistamente en nuestra tarde del 13 de Marzo cuando el frágil cardenal protodiácono francés Jean Luis Tauran anunció el nombre del nuevo Papa. La incredulidad, las dificultades del orador y el poco conocimiento del idioma hizo que los cronistas argentinos que transmitían en vivo (no de la TV Pública que estaba firme con Paka Paka) tardaran varios segundos en darse cuenta de tamaño acontecimiento. El cardenal Jorge Bergoglio era el nuevo Papa y pocos pudieron anticiparlo. 

Tengo una antigua debilidad obsesiva por leer diarios viejos (del día anterior ya lo es) pero en este caso fue fructífero. Un florentino de 60 años que aguardaba el anuncio para el martes en la plaza San Pedro comentaba el día de la primer fumata (negra) que no sabía quién iba a ser el nuevo pastor pero sí que pretendía que se llamara Francisco I y acompañara los valores de San Francisco de Asís (El País, 13-03). Quise contactarlo para que me de los números de la quiniela pero no pude.

Las implicancias que tiene esta designación (política o del espíritu santo en los creyentes) para la vida pública del país, después de todo de eso trata este blog, se notaron desde el mismo momento en que diputados opositores pidieron pasar a un cuarto intermedio para poder escuchar las primeras palabras del nuevo Papa (cabe recordar que alguna vez hubo cuarto intermedio para ver un partido de la selección), a lo que firmemente se negó el bloque de Frente para la Victoria.

Luego de una fría carta de bienvenida al Sumo Pontífice la presidente argentina compensó con un discurso imperativo y un permiso de silbidos al nuevo Papa. Una de sus principales espadas mediáticas, “el Perro” Horacio Verbitsky, lo puso entre aquellos que colaboraron con la última dictadura militar. Los cronistas que más circulan por la Rosada señalan el disgusto que causó esta elección de un “independiente” para el trono de Pedro. Imaginen la desazón de los propulsores de una “Cristina Eterna” sentir que les están mandando un mensaje desde “arriba”. En el cada vez más compacto, pero reducido, kirchnerismo están los más exaltados enemigos del nuevo Papa como Luis D’elia y aquellos que otorgaron un piadoso silencio.

El tiempo dirá qué relaciones mantendrá este gobierno con el Papa Francisco pero guiándonos por los antecedentes del kirchnerismo con todo aquel que no se guía por el libreto oficial, no hay esperanzas de amabilidad en puerta. Tampoco creo que acierten quienes piensan que cumplirá una tarea similar al Papa Juan Pablo II con su Polonia natal pero sí creo que puede actuar como un freno al maltrato institucional que el gobierno de CFK viene produciendo en la República.