Argentina vs. Croacia

Argentina vs Croacia

21 de junio de 2018. El partido que aparecía como el más difícil del grupo confirmó la sospecha y hasta resultó traumático en varios aspectos, pero vamos por partes.

Jorge Sampaoli planteó un esquema de 3 defensores centrales y 2 marcadores volantes para tener un equipo que le pueda brindar una estructura que se adapte a los requerimientos del partido. Defender con muchos si hace falta y desdoblarse en ataque y por afuera al momento de obtener la pelota. Apenas comenzado el juego, se notó que el esquema ponía algo incómodos a los jugadores y Mascherano tuvo unos primeros minutos de mucha actividad verbal para poder ordenar eso que aparentaba como poco ensayado. En defensa, ni Mercado ni Tagliafico pudieron dar seguridad en la marca y fue poco lo que Salvio y Acuña generaron de peligro por afuera al aplicado equipo croata, salvo alguna tímida subida del ex jugador de Lanús tratando de ganar las espaldas de los volantes rivales que, dicho sea de paso, se cubrían bien en defensa. La única opción argentina fue aquella jugada que, con poca fuerza y dirección, impulsó Enzo Pérez con el arquero fuera de foco. El primer tiempo resultó cerrado, con un juego físico importante, una circulación rápida de pelota de la mitad hacia adelante por parte de ese gran estratega que es Luca Modric y una endeblez defensiva del equipo argentino que generaba incertidumbre respecto de su resistencia. Muy poco contacto de Messi con la pelota y una muestra más de lo mucho que depende el juego argentino de que Leo esté cerca del balón.

En el segundo tiempo se abrió el marcador antes de los 10 minutos cuando Wilfredo Caballero equivocó el pase a Mercado en una de las muchas pelotas donde lo hicieron participar (a veces sin mucho sentido), error que capitalizó Ante Rebic. Allí, Argentina, equipo al que ya le costaba disimular los desacoples defensivos y que generaba poco en ataque, se desmoronó anímicamente para dejarle servido el partido al exquisito medio campo croata. La idea que pareció querer imponer Sampaoli de ser un equipo con más juego asociado, sin depender tanto de su máxima estrella, liberar a Messi de tanto contacto con la pelota y que él pueda enfocarse en la definición en los últimos metros del campo claramente no funcionó porque Leo casi no participó del juego y, cuando quiso retroceder a buscar la pelota, terminó enredado en la confusión que se puede ver muy fácilmente en el tercer gol de Croacia.

0-3, un golpe tremendo y la necesidad de un traspié de Islandia frente a Nigeria para tener chances de clasificar justamente frente al equipo africano. Pese a todo, lo más difícil, recuperarse anímicamente de tamaño golpe.

 

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