Financiá tu idea!!!!!

Imagen Desde este blog siempre voy a fomentar el emprendedorismo porque me parece una herramienta indispensable para el desarrollo individual y colectivo de una sociedad, no solamente desde el punto de vista económico sino también en lo que implica para cualquier ser humano poder cumplir sus sueños.

Este artículo no va a ser teórico sino que quiero acercarles algunos de los mejores sitios a los que se puede acceder desde estos lares para, a través del crowfunding, poder conseguir esos $ que te faltan cuando tenés una buena idea. Este sistema de financiamiento se caracteriza porque un número importante de personas pone cantidades pequeñas de dinero para financiar proyectos que no tienen otra posibilidad para hacerlo a cambio de una recompensa (que varía según el proyecto).

Después de esta breve descripción, me parece que lo mejor es que uds. mismos se enteren en los propios sitios que se encargan de esto de averiguar de qué se trata. Aquí van, espero sean útiles para quienes lean este post:

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Francisco y los pobres

ImagenInteresantes conceptos va dejando el Papa sobre los pobres y la pobreza como para abrir un debate que tiene muchos temas y vertientes para discutir y que pocas veces salen a la luz.

Hay un primer análisis, creo yo bastante superficial, que se sitúa en la distinción entre la jerarquía eclesiástica (argentina y de otros países) y los curas o párrocos. Según esta distinción (muy proclive en sectores de la izquierda nacional), los curas de base son aquellos que están cerca de los pobres, en las villas, asentamientos y en todos aquellos lugares donde la necesidad llama mientras los “jerarcas” de la Iglesia se reúnen con empresarios y políticos a discutir cuestiones de dinero, poder y privilegios.

La novedad en el caso del Papa Francisco es que fue un “jerarca”, siendo máxima autoridad eclesiástica en la Argentina por varios lustros y convirtiéndose ahora en Papa, quien siempre fue austero y cercano a los que más lo necesitan (materialmente hablando). Esto sorprende aquí y en el mundo; tanto que ,como decía en un post anterior, ha logrado la retractación más veloz que la política nacional tenga memoria.

Sin embargo creo que las fuertes declaraciones del Papa Francisco respecto de un papado enfocado en los pobres y para ellos debería tener una lectura correcta si es que lo que queremos es combatir la pobreza y no perpetuarla o, peor aún, reproducirla. Recuerdo una vieja entrevista del periodista Mariano Grondona al sacerdote/político Luis Farinello cuando, reconociendo la calidad humana del “padre”, le decía que el sistema político-económico que él proponía multiplicaba los pobres para después amarlos. Siempre me pregunté a quién amaría Farinello si como país lográramos eliminar la pobreza de nuestra sociedad (una quimera por cierto).

Con este ejemplo, lo que quiero decir es que resulta gratificante y realmente provechoso para todos ayudar a quienes más lo necesitan (materialmente hablando) pero es importante no caer en ciertas estigmatizaciones. La condición económica de una persona no hace de ella alguien bueno o malo per se. Sin entrar en cuestiones del Evangelio o de doctrina católica porque no estoy capacitado para ello, no creo que una persona, por el hecho de ser pobre, tenga todas las virtudes o viceversa.

Al mismo tiempo, creo que el mensaje del Papa respecto a amar a los pobres es bueno y estimulante pero pienso también que esto no debe confundirse con amar la pobreza. Por el contrario creo que sería muy importante también que aquellas personas que representan ejemplo en algún aspecto de la vida, también motiven a los ciudadanos a luchar contra la pobreza desde su lugar de individuos, para beneficio propio y colectivo.

Permítanme jugar un poco con la imaginación para interpelar a aquellos que aman a los pobres y detestan a los ricos simplemente por el hecho de cumplir con esos parámetros económicos y monetarios. Supongamos que por un golpe de suerte en un juego de azar, aquel pobre pasa de un momento a otro a ser millonario; debería ser detestado a partir de ese instante? Para mi, es un pensamiento un tanto esquizofrénico. También habría que cuidarse de aquellos que, teniendo enormes fortunas de dudosa procedencia, utilizan a los pobres en un combate donde los únicos beneficiados son quienes tienen el poder que otorga el clientelismo.

Creo que para el crecimiento del país sería muy saludable que haya más gente con ánimos de emprender, de crecer (también económicamente), de expandirse; ambiciosos en el amplio sentido de la palabra. También necesitamos que todos ellos (y nosotros) sean honestos, respetuosos de la legalidad y sobre todo que cumplan sus compromisos con aquellos con quienes realizan transacciones o se relacionan comercial y socialmente.

En lo particular disfruto de ver aquellas historias de éxito material que ponen en canales foráneos (imposible pensar esas historias en nuestro país porque serían ampliamente denostadas y nadie se atrevería a mostrarse de ese modo), con millonarios mostrando sus riquezas, sus lujos y la forma en que lo consiguieron. Tal vez por mi profesión, mi capacidad y mis posibilidades resulte imposible llegar a tener alguna vez alguna de aquellas cosas materiales que en esos programas se ven pero eso no me impide disfrutarlas a través de la pantalla o felicitar a quienes lo lograron. Después de todo, quizá quienes admiramos a aquellos que construyeron grandes fortunas somos los que más claro tenemos que el dinero no hace a la felicidad. Estaría bueno, en pos de una sociedad menos envidiosa y confrontativa, que quienes sí aborrecen a los ricos también tengan esto en claro.

Para finalizar, coincido bastante con esa máxima de la espiritualidad que dice que es más fácil acompañar a un amigo en las malas que disfrutar a su lado cuando le tocan las buenas. Sin embargo creo que es absolutamente liberador y sanador no envidiar el éxito ajeno; pruébenlo!!!

Proteccionismo vs. librecambismo (o la síntesis K)

ImagenLa discusión proteccionismo vs. librecambismo se  remonta varios siglos atrás y si bien, en mi modesta opinión, tiene muchas más ventajas este último, no es esto lo que me lleva a escribir estas líneas.

A modo de introducción vale recopilar algunos de los argumentos de ambas vertientes. Por el lado de aquellos que defienden el proteccionismo (aunque es difícil que usen ese nombre para autodefinirse) aparece fundamentalmente la idea de fomentar el trabajo nacional, la industrialización del país, proteger el empleo, fomentar la diversificación y hasta proteger la soberanía nacional. Por el lado de aquellos que defienden el librecambismo, los argumentos para optar por éste son el fomento a la competitividad, la mejor división internacional del trabajo, el aprovechamiento de los recursos escasos, la mayor productividad y el abaratamiento de costos.

A pesar de que pocas veces se utiliza una argumentación moral en la defensa del libre comercio, creo que esta es la más importante. La libre circulación de bienes y servicios es un elemento central de la libertad individual tan vociferada por muchos pero tan poco respetada por otros. El hecho de no depender de la buena voluntad de un burócrata o, en el mejor de los casos, de un grupo de legisladores que deciden qué, dónde, cómo y por cuánto uno debe adquirir un producto o servicio, y dejan afuera la libre voluntad y disponibilidad de las partes involucradas en la transacción resultaría por demás estimulante.

Ahora bien, el nudo central de este artículo pasa por la novedosa modificación kirchnerista de esta vieja disputa. Si bien creo que se sienten mucho más cómodos en el proteccionismo que en el libre mercado, las variantes incorporadas al primero son realmente novedosas (y muy nocivas por cierto). Creo que han llevado al extremo el voluntarismo al querer controlar este flujo de importaciones y exportaciones a través de la Secretaría de Comercio con el mando rígido de su líder (no puede llamárselo de otra manera) Guillermo Moreno y sus operadores numerados. Los discursos presidenciales también hacen su aporte a este arbitrario manejo, al amenazar por ejemplo con abrir importaciones de ciertos productos si los empresarios no “se portan bien” y mantienen congelados sus precios. 

Podría quedar la sensación de que uno cargara sobre los funcionarios del actual gobierno nacional la incapacidad de controlar las variables de la economía pero lo cierto es que no hay persona ni grupo que pueda organizar adecuadamente las millones de decisiones que mueven el comercio nacional e internacional. No me quedan dudas que el secretario de comercio dedica larguísimas jornadas de trabajo, con carpetas y datos para lograr lo imposible pero, para decirlo claramente, su esfuerzo no sólo es en vano sino que también es nocivo; digo más, creo que sería muy bueno para el país abonarles puntualmente el sueldo a él y sus colaboradores pero para que se queden en su casa. Cada mercado en el que intervino produjo una crisis posterior mucho más severa que lo que pretendía corregir. 

Yendo al marco legal que un país debe propiciar y sin mostrar preferencias por una u otra concepción del comercio mundial; a alguien puede parecerle razonable que un inversor, empresario, fabricante, importador, exportador o comerciante tenga que planificar sus inversiones o su trabajo en base al último discurso del presidente o al último capricho de un secretario? Ni el más acérrimo defensor del proteccionismo va a ver con buenos ojos este tipo de “políticas” y de hecho no lo hacen.

Habiendo tenido a lo largo de nuestra historia política, económica y social tantos vaivenes, ya no me preocupa demasiado cuál será el próximo plan económico-político que este o cualquier otro gobierno pueda intentar ejecutar, sólo pido una cosa: que sea serio y consistente. Es cierto, a veces alguno de mis hijos me pide que juegue al fútbol como Messi…

Francisco y Perón, un solo corazón

ImagenPocas veces, por no decir ninguna, vi al kirchnerismo retroceder en un ataque y esto es lo que logró el Papa Francisco. Sin embargo, se puede hacer otro análisis sobre lo sucedido y haría, en esto, una salvedad. Me parece poco relevante entrar en la ideología del flamante Papa porque él tiene principalmente una misión pastoral que poco va a ser influenciada por sus ideas políticas. Sí me gustaría adentrarme en cómo esto impacta en el peronismo dado que esto sí es de una influencia monumental sobre la política interna del país.

Surge así el emparentamiento que algunos sectores del oficialismo, léase Carta Abierta o Luis D´elia por ejemplo, hicieron entre el cardenal Bergoglio y la organización peronista Guardia de Hierro. Vale aclarar que encuadrar a este grupo, y convengamos que a todo el peronismo con su líder a la cabeza, en una posición ideológica es una tarea casi imposible. Sí podemos quedarnos a los fines de este artículo en que fue una organización que representaba la ortodoxia peronista o, al menos, acompañaba los virajes “oficiales” del movimiento.

Enfoquémonos ahora en aquellos sectores del kirchnerismo que dieron su bienvenida inmediata al nuevo Papa, al que no sólo identificaron como un compatriota sino también como peronista. Dentro de este grupo tenemos al menos oficialista pero sí bastante leal Daniel Scioli como también a soldados de la causa kirchnerista como el Secretario de Comercio Guillermo Moreno o el vicegobernador Gabriel Mariotto. Para ellos basta saber de la mentada filiación peronista del nuevo Papa o de su inclinación hacia los más pobres como para poder ubicarlo dentro de su sector. Tampoco debemos descartar aquí la conciencia de todo lo que el nuevo obispo de Roma generó entre la gente, votantes al fin, como para obviar algunas discrepancias que hayan tenido.

Quizás por una circunstancia histórica, tal vez por una cuestión de autoridad, pero deberíamos reconocerle a la presidente Cristina Fernández de Kirchner que, al menos de manera temporal, logró poner en vereda a esos díscolos (aunque al momento de escribir estas líneas no lo había logrado con Horacio González) que atacaron duramente al cardenal Bergoglio. Si este nivel de obediencia se mantuviera en el tiempo, tendríamos aquí a una Cristina Fernández que podría contarle a sus nietos que logró lo que el anciano general no pudo. Creo que todos podemos darnos cuenta de que las circunstancias son totalmente diferentes pero, como reza aquel dicho, “las excusas no se televisan”.